El pasado 11 de Marzo amanecimos con la triste noticia de la tragedia ocurrida en Japón. El triste suceso nos conmocionó a tod@s y desde Groupon no podíamos mirar hacia otro lado. Por este motivo, hemos creado una campaña para recaudar fondos para todos los afectados por esta catástrofe. La campaña está activa en numerosos países Groupon. Desde España, todo el dinero recaudado será donado íntegramente a Cruz Roja Japón para apoyar sus esfuerzos en el país nipón. Hasta el momento hemos conseguido más de 17.000€ con todas las aportaciones que habéis hecho. ¡No está nada mal!, pero nuestro propósito es llegar a los 50.000€ recaudados. Recordad que la misma cantidad que recaudemos gracias a vosotros será la que donemos desde Groupon España. Si conseguimos nuestro propósito ¡¡la cantidad total donada serán de 100.000€!!
Es una cifra alta y sabemos que puede ser complicado, pero con vuestra ayuda podremos llegar a muchas más personas para que colaboren.
Hacemos un llamamiento desde aquí a todos los BLOGGERS, FOREROS, TWITTEROS…Colabora con nosotr@s y ayúdanos a difundir este mensaje solidario por la red. ¡Toda ayuda es poca!
Ayuda a las víctimas de la tragedia en Japón. Por cada euro que aportes Groupon dona otro. Y los fondos van destinados a la Cruz Roja de Japón
Actualización:
Para la gente que pregunta por la cruz roja japonesa.
A pesar de no ser una nación cristiana, Japón, a diferencia de Turquía y Persia, no decidió adoptar un emblema propio para adherirse a la organización internacional de la Cruz Roja. Japón tomó una posición clara y pública contra toda interpretación religiosa del signo de la “cruz roja” y, hasta 1929, consideró que la Organización debía tener un emblema internacional único. Sin embargo, había cierta incoherencia entre el mito, nacido de la adopción por Turquía de la “media luna roja”, de que el Movimiento Internacional de la Cruz Roja no había tenido nunca vinculaciones religiosas, y el mito de que la sociedad de la Cruz Roja de Japón carecía de cualquier connotación religiosa. Japón aceptó el signo de la cruz roja y luego se esforzó por hacer de él un “signo nacional”, que debía fundirse con las tradiciones locales para crear una tradición nueva y más cosmopolita. Durante este proceso, la Cruz Roja Japonesa se sumó a los esfuerzos realizados para unificar la nación japonesa en el seno de un modelo que confería al Emperador y a la familia imperial la capacidad de adaptar a dicha nación a los cánones de la sociedad internacional “eurocéntrica”. Este modelo contribuía a alimentar el nacionalismo nipón que, en un sistema internacional no occidental, debía a la vez responder a la Europa occidental y mantenerse al margen de ésta, e incluso superarla en ciertos aspectos.
Esta transición de la neutralidad en el sentido estricto a una connotación fuertemente ideológica explica que, en el plano interior, la mayor parte de los japoneses hayan experimentado un sentimiento de admiración y de profundo respeto por el emblema de la cruz roja. Explica también que, en el plano exterior (es decir, los campos de batalla), los ejércitos japoneses rara vez respetaran el mensaje universal de humanidad del signo de la cruz roja, pues estaba en evidente contradicción con la visión “indígena” del emblema de la cruz roja.




